En PingMag publican un artículo sobre cómo mejorar una hoja de estilos (ojalá tuviera tiempo, en cuanto pueda le meto un chute gráfico a este sitio). Personalmente, creo que las más aprovechables son la segunda y la tercera, las otras son un poco superficiales o, simplemente, las hemos escuchado tantas veces que ya son un valor intrínseco del CSS:
- Haz una tabla de contenidos (a mí desde luego no me serviría para nada).
- Separa las propiedades de posicion de las de tipografía (esta sí que es realmente útil).
- Crea clases para propiedades únicas que vayas a utilizar constantemente y dales un nombre descriptivo (sí señor).
- Prueba un compresor de CSS on-line (a mí los tres que he probado me han destrozado media página, ahí dejo eso).
- Explota las cualidades de cascada, nativas del CSS (es decir, que si necesitas una caja de cierto tamaño en dos secciones diferentes, no hagas dos estilos diferentes, utiliza el mismo y añade clases, obvio).
También merece la pena destacar la primera frase del artículo en PingMag:
Writing CSS is very much like having sex. Not everyone does it the same way and there is no particular “right” way to do it.
Lo que yo digo, f-r-e-a-k-s, con todas las letras.
Enlace: PingMag.
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