En este momento mi móvil está recargando baterías con un enchufe que tengo escondido detrás de mi cama sobre una caja de ya ni me acuerdo qué. Lo cierto es que por el momento me da igual, viviendo en mi piso compartido todavía en plan estudiante con todos los libros, CDs, DVDs y demás parafernalia amontonados por donde caben, lo cierto es que no es la estética de mi entorno lo que más me interesa cuidar. Pero lo cierto es que cuando consiga independizarme (si nadie me lo impide, en pocos meses), fijo que inundo mi pisito con con chorradas como las que os enseño hoy.
El invento en cuestión es una especie de sostén para móviles en periodo de carga. Se coloca entre el enchufe y el cargador, cuya unión permite mantener el móvil (iPod, PDA, etc.) en un espacio reducido y sin enredos. Desde el 2linka2, nos ofrecen dos soluciones distintas aunque igualmente válidas, aunque yo prefiero la de Max Kistner, por aquello del DIY.
↓