Estos últimos días he descubierto un par de ejemplos de buena publicidad que me gustaría compartir. El primero es para Tampax, una idea original de un estudiante estadounidense. Tiene el típico tick de estudiante de creatividad y diseño (resulta más gracioso para los que trabajamos con pantoneras), pero aun así es una obra genial.
El siguiente ejemplo es para la compañía de seguros de viaje HBF, que nos aconseja contratar sus servicios de una manera bastante gráfica. Está claro que si se sabe extraer el humor de las catástrofes humanas, los resultados son realmente exitosos.
↓